Vuelta de vacaciones y vuelta a la ciudad, la oficina, el ruido, los coches,... Pero vuelta también a la rutina y al nuevo curso.
Hace unos días inauguramos la temporada con la presentación del nuevo secador de Dyson. Los que me seguís en Instagram, lo visteis todo a través de #instagramstories
¿Conocéis la marca? De toda la vida en mi casa ha habido aspiradoras Dyson. Son caras pero funcionan de lujo y duran años.
Imaginaros cuando me dijeron que llevaban años investigando y se habían metido a crear el que iba a ser el mejor secador del mundo. Me podía la curiosidad ver lo que había creado los investigadores de Dyson. ¡Ni en mis mejores sueños, chicas! El nuevo secador Supersonic es silencioso, potente, tiene un diseño alucinante y tiene un tamaño de lo más cómodo. Los peluqueros de los salones de Alberto Cerdán, nos hicieron una demostración in situ y nos acabamos de enamorar.
Es un capricho de secador, 399€, pero vale mucho la pena.
Hoy os traigo un post que habla de salud y tecnología.
Ya llevo un año viviendo en Madrid y no puede ser más positiva la experiencia. Me siento feliz y la mar de integrada. ¡Madrid me encanta!Pero, todo tiene su lado bueno y su lado malo.
Una de las peores cosas que llevo son el clima seco. Eso sí que lo he notado y la sequedad me está matando. Lo he notado en mi pelo,en mi piel, pero, sobretodo, y ahora que vuelve a hacer frío, lo he notado en mi respiración. Después de meses de visitas al otorrino, hemos llegado a la conclusión, mi médico y yo, de que necesito humedad. Así que, una de las cosas que me recomendó fue un buen humidificador en casa. Sobretodo, ahora que ya empezamos a encender la calefacción.
¡Horror! Nunca jamás había usado un chisme de ese tipo y los poco que había visto, me parecían la cosa más horrible del universo. Así que, me puse a buscar opciones, hasta que descubrí, el nuevo modelo de Dyson, el humidificador Dyson AM10.
Desde hace años, Dyson ha sido una marca que hemos usado en casa. Muchos asociaréis la marca a sus estupendas aspiradoras, pero hay más. Esta empresa inglesa, siempre se ha destacado por aunar tecnología con innovación. Así que, sus aparatos siempre parecen salido de otro plantea. No iba a ser menos, el humidificador, aká chisme, que parece una escultura,
Como solución, la compañía británica Dyson lanza un innovador
humidificador que elimina el 99,9% de
las bacterias presentes en el agua antes de expulsarla sobre el aire, de
forma que el aire de la habitación está siempre hidratado y limpio. Mata las bacterias a base de agua con luz ultravioleta, es silencioso y tiene mando a distancia, lo que me permite pararlo desde la cama o el sofá.
Llevo 3 semanas usándolo y estoy encantada. Obviamente, mis problemas con la sequedad de Madrid, no han desparecido, pero mi humidificador, me está ayudando a mejorar mi calidad de vida y, encima, se fusiona a la perfección en mi casa. Así que, no puedo pedir más! Diseño, salud y tecnología.
Para los más técnicos, os dejo un vídeo de la presentación.
Toda la vida había tenido la curiosidad de viajar en globo. Era una de esas cosas que tenía apuntadas en una lista. Cuando me ofrecieron vivir esta aventura y sobrevolar las maravillosas tierras de Segovia, ni me lo pensé. Un viaje en globo sobre volando los campos segovianos y escuchando el silencio. ¡Alucinante experiencia!
Los chicos de Siempre en las Nubes, fueron los mejores guías para esta genial aventura. Si a eso le añadimos, la incomparable compañía de Joaquín Araujo, un erudito de la naturaleza, la experiencia se vuelve inolvidable.
Seguimos con una visita a un pueblito bueno, Fuentidueña, de esos de cuento donde una pareja de los más carismática, se han hecho con las riendas de una bodega y le han dado un toque de lo más personal.
Y como no hay dos sin tres acabamos la jornada pegándonos un atracón de lechal para quitar el sentido.
Gracias a Dyson y al Patronato de Segoviapor cuidarnos tanto. Gracias a Joaquin Araujo por compartir su sabiduría con nosotros. Gracias a los chicos de Siempre en las Nubes por acercarme un poco más al cielo. Gracias a los chicos de Vino y Mimos por demostrarnos que en los pueblitos buenos, los sueños se cumplen. Y gracias a Ana de Bazar me lo Pidopor hacer todo esto posible.