Hacerse a unos tacones...


Tacones. Existe una relación directa entre el momento en que una mujer deja de ser niña y empieza a tener fijación por ellos. Recuerdo cuando de pequeña entraba en la habitación de mi madre y me ponía sus tacones para andar por casa.


A día de hoy, son uno de mis vicios confesables.   Pero no todo es de color de rosa. Por supuesto! Llevar unos tacones a lo largo del día y según lo que hagas, es cansado. Si no escoges bien, pueden llegar a ser odiosos, por muy bonitos que te parecieran al principio.   

Un buen tacón estiliza cualquier pierna. Probadlo! Una falda tubo con una buena media tupida y un zapato de salón del mismo color que la media os hará unas piernas meteóricas.

Yo no tengo preferencia por ningún modelo. Me chiflan las botas, adoro los botines, no me pueden faltar unos buenos salones.... Con los colores, me pasa lo mismo, me gusta arriesgar. Los básicos son básicos y ésos nunca fallan pero un toque de color a tus pies es un signo de personalidad. Eso sí, cuidado con parecer estridente. Con los estampados, la cosa cambia. Hay una pequeña línea entre lo chic y lo vulgar.

Por eso, tiendas como Zalando, son un escaparate genial para poder mirar y escoger el tacón que mejor se adapta a nosotras .  Hacerte a unos buenos tacones parece una tarea fácil pero no lo es tanto.   Y a vosotras ¿Os gustan los tacones o sois más de zapato plano?  
Besos










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